Su cuerpo seguía tenso, aunque, con los minutos se calmó un poco, ese pequeño espacio entre él y Antonio le había aclarado un poco las ideas, dio un suspiro bastante largo.
Giró su cabeza y notó como Antonio lo miraba con ojos interrogantes, su corazón empezó a latir con fuerza, y simplemente formó una sonrisa boba que era como un “uy, me has pillado” Abrió todavía más los ojos, al notar como le tocaba la mejilla con ternura, volvió a suspirar, relajando un poco su cuerpo, empezaba a sentirse bien después de todo (solo un poquito) Las heridas ya no le molestaban tanto como antes, e igual, si que se podía dormir con Antonio…Pero no, ¿Quién se creía? Vamos, que no, en cuanto Antonio se durmiera, el se iba a levantar de ahí, saldría de la habitación a irse a dormir al sofá o algo así, si, seguro que haría eso, ¡iba a hacerlo! O no, mejor no, la cama era cómoda… ¡Iba a empujar a Antonio fuera de esta para que durmiera en el suelo!
El cuerpo de Antonio lo sacó de sus pensamientos, lo estaba abrazando de nuevo, entonces, cuando creyó por un momento que iba a poder relajarse y dormir tranquilo (empujando a Antonio para tirarlo de la cama) volvió a tensarse, más que antes, ¡mierda, lo tenía más cerca! Sentía como latía su corazón con fuerza, lo tenía en la garganta, estaba todo en silencio, incómodo, mucho, y tenía miedo de que, con la fuerza con la que le latía, Antonio llegara a escucharlo, mierda, todo menos eso. Respiró un poco más fuerte, cerrando los ojos, cuando Antonio se separó del abrazo, dándole la espalda.
Frunció el ceño, aún sintiendo en su brazo izquierdo la presencia del español, la cama no era muy grande y apenas cabían los dos así, juntos, aquel abrazo lo había puesto nervioso, y le temblaban un poco las manos, pasaron unos 5 minutos, y miró la espalda de Antonio de reojo, tenía la pinta de que se había dormido, así que se permitió suspirar y respirar con fuerza, intentando sacarse los nervios de encima, dejando pasar el aire por su nariz, y expulsándolo por la boca, despacio.
Sentía un pequeño vacío en su corazón con Antonio separado, ¿de verdad las cosas habían cambiado tanto entre él y Antonio? ¿Y si ya no podía volver atrás?...Estaba mal, mucho, deprimido, solo, y ya ni siquiera podía estar cerca de la única persona que realmente le dio amor y cariño, cuidándolo desde que era pequeño. En cambio, tenía que joder todo, poniéndose nervioso (sin saber por qué, nunca le pasó eso) y lo peor, esa persona lo había humillado, conquistado, y hecho un daño enorme, estaba confundido, sentía muchos sentimientos contradictorios dentro de él.
Suspiró, dio unas cuantas vueltas en la cama, pero nada, seguía igual, no se dormía, y le daba vuelta al asunto “Antonio” Acabó girándose hacia el lado del español, mirándolo todavía como le daba la espalda, se acercó un poquito, y posó suavemente una mano sobre su espalda, suspiró. Antonio no hizo movimiento alguno, y pasó esa misma mano alrededor de su cintura, sonrojado y nervioso, lo abrazó por detrás, apoyando su frente en la espalda del español y juntando un poco su cuerpo, sin pasarse, cerró los ojos.
Así ya empezaba a respirar un poco con normalidad, aunque a veces le hacía algunas cosquillitas el rulito que se chocaba con la nuca de Antonio. Apretó un poquito más su cuerpo al de España, se sentía bien, mucho, bastante, el olor de Antonio se le volvía a hacer presente, haciéndole recordar anécdotas de cuando era pequeño y se colaba en la cama de España por las noches, cuando tenía miedo por que según él, había un “fantasma” debajo de su cama y no podía dormirse, entonces, Antonio se reía y lo dejaba dormir con él. Se le llenaron los ojitos de lágrimas, pero rápidamente dejó su cabeza en blanco, para olvidarse de eso e intentar dormirse. Igual así, lograba relajarse…
Y en cuanto Antonio se durmiera echarlo a patadas de la cama como tenía planeado.